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16 de Noviembre de 2017

Alumnos de la Universidad de Concepción se forman como monitores de Familias de Acogida

Trabajo en conjunto con la casa de estudios busca difundir este tipo de cuidado alternativo de niños y niñas en la comunidad universitaria.

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Más de 50 alumnos de la Facultad de Medicina de la UDEC se formaron como monitores para la difusión del Programa de Familias de Acogida (FAE) del Servicio Nacional de Menores (Sename). La actividad se enmarca en el trabajo colaborativo entre ambas instituciones y busca difundir este programa, para aumentar las inscripciones de familias que acojan transitoriamente a niños o niñas separados de sus familias de origen por orden de tribunales.

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Julieta Saez, coordinadora del Programa FAE del Sename en Concepcion-Arauco, comentó que  existe una brecha muy grande entre niños que están en residencias y familias que estén dispuestas a entregar un cuidado alternativo, precisando que “necesitamos aliados en la comunidad, ya que el año pasado fueron 168 los niños y niñas menores de tres años ingresados en residencias en la Provincia de Concepción, y actualmente tenemos 38 familias de acogida. La brecha es muy grande y tenemos que trabajar todos en conjunto para lograr disminuir la internación y restablecer su derecho a vivir en una familia, mientras el tribunal resuelve su situación”, afirmó la coordinadora.

La convocatoria realizada por la UDEC entre alumnos de kinesiología, obstetricia y medicina fue aceptada con entusiasmo, destacó Cecilia Pérez, directora de Relaciones Institucionales de la casa de estudios: “Esta formación de monitores es parte de la campaña que iniciamos con el Sename a fines de agosto para que la universidad se comprometa en su conjunto, ya que necesitamos una fuerza de búsqueda en la comunidad universitaria para entregar una familia a los niños más pequeños”.

Parte de la capacitación contó con el testimonio de una mamá de acogida, Natalia Vilches,  quien entregó a los alumnos su experiencia: “Suena como un sacrificio, pero es amor que se entrega a un niño que lo necesita. Como sociedad debemos comprometernos, está en cada uno el cambio. Además, de acuerdo a mi experiencia el programa está muy bien hecho, ya que el acompañamiento es permanente y bueno; es un programa que funciona”, concluyó Natalia.