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14 de diciembre de 2018

Niños y jóvenes reflexionaron sobre los derechos humanos en el marco de los 70 años de su conmemoración

Residentes del hogar masculino de protección Teniente Hernán Merino Correa, expusieron sus derechos a autoridades de Tarapacá.

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A la instancia asistió el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Canales; la directora regional del Servicio Nacional de Menores (Sename), María Teresa Osorio y el jefe provincial de Educación, René Araya, quienes escucharon atentamente la exposición de los niños de la residencia Teniente Hernán Merino Correa.

Durante la actividad, ocho niños expusieron afiches en compañía de sus educadores de trato directo, manifestando en forma individual cual era el derecho humano que ellos destacaban y estaba presente en su vida, como el derecho a ser escuchado, recrearse, educarse y desarrollarse dignamente, entre otros.

“Los derechos humanos son transversales, se deben respetar nuestras garantías y tener un trato digno, sobre todo con los niños que llegan a estos centros en donde se les acoge y entregan todas las condiciones necesarias, para que así puedan desarrollarse integralmente. Como Gobierno estamos llamados a ponerlos primeros en la fila y velar por sus derechos fundamentales, evitando que se cometan más vulneraciones”, indicó el seremi Fernando Canales.

Por su parte, María Teresa Osorio, directora del Sename Tarapacá, resaltó la importancia de la iniciativa: “Lo particular de conmemorar los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es reconocer junto a los niños y adolescentes el interés superior de los mismos, quienes son los que deben tener la palabra en estos temas. En esta ocasión los niños y jóvenes prepararon una exposición acerca de los derechos que ellos conocen y estiman como más relevantes para sus vidas”, sostuvo la directora.

A la residencia masculina Teniente Hernán Merino Correa, administrada por el organismo colaborador del Sename Fundación Niño y Patria, ingresan niños y adolescentes desde los 7 a 18 años de edad. Los tribunales de familia estiman su ingreso a la residencia en forma transitoria, y durante su estadía pueden acceder a derechos fundamentales y necesarios para sus procesos reparatorios.