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9 de febrero de 2017

Jóvenes internos en centro de justicia juvenil de Limache acceden a la educación superior

Ambos con 18 años, terminaron su educación media al interior del centro y el 6 de marzo inician una nueva etapa en sus vidas.

Los jóvenes P. y D., condenados a cinco años en el centro de régimen cerrado de Limache, ingresarán a la educación superior en el DUOC Valparaíso el próximo marzo, al ser becados con gratuidad en las carreras de Técnico Agrícola y Gastronomía Internacional.

A sus 18 años, y luego de culminar su enseñanza media al interior del centro, rindieron la PSU y se hicieron merecedores de las becas de Gratuidad en Educación y Nuevo Milenio. El joven D., además, ganó la Beca de Excelencia Académica.

Las carreras de interés de los adolescentes se encontraban con el cupo completo, y fue ahí cuando el director regional (s) del Sename Valparaíso, Rachid Alay, junto al director del centro Limache, Fernando Aguilera y el equipo educativo, acudieron al DUOC encontrando una respuesta inmediata y positiva.

“El DUOC Valparaíso nos ayudó a concretar el sueño de estos jóvenes”, reconoció Alay, quien además consideró admirable tanto el esfuerzo de los adolescentes como el compromiso del equipo educativo del centro de justicia juvenil. “Nos llena de orgullo, esperamos que logren realizarse, cumplir con sus expectativas y mejorar la calidad de vida de sus familias”, indicó el director (s).

Con la finalidad de cumplir con los tiempos de permiso para las clases que establece la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, los jóvenes asistirán a pasantías de apoyo en los laboratorios, lo que les permitirá evitar los “tiempos muertos” que pueden existir durante las jornadas.

De la condena a la educación superior

D. asegura que “antes de caer preso estaba haciendo afuera 1° y 2° medio y no lo cumplí. Aquí pensé que dentro de todo sería bueno terminar los estudios y lo logré”. Es el mayor de cuatro hermanos y señala que su familia está feliz por este nuevo paso profesional hacia la gastronomía. “Tengo hartas herramientas para salir adelante, quiero terminar los cuatro años de carrera y después irme a trabajar con mi tío en un crucero”, dijo.

Por su parte, P. explica que es el primero de la familia que accede a la educación superior. “Quiero estudiar Técnico Agrícola porque mi familia tiene unos terrenos y plantan lechugas, tomates, etc. Me gusta ese ambiente y pienso en formar una microempresa con ellos”, indica. En el 2015 fue sancionado al régimen cerrado, “aquí terminé el cuarto medio, pero no alcancé a rendir la PSU. Durante el 2016 me preparé y estoy contento porque pude lograrlo”, asegura el joven.

Ambos reconocen la ayuda que les brinda el centro y admiten que además han certificado conocimientos como operadores de grúa horquilla y reciben talleres de deporte, huerto, pintura y mosaico, entre otros.

“Querer es poder, si uno se pone las pilas y quiere algo hay que motivarse por eso, uno puede cambiar su vida. Cuando uno es menor es inmaduro, y si uno pierde su libertad se da cuenta que se pierden muchas cosas”, reflexionó el joven P.