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21 de diciembre de 2016

Jóvenes privados de libertad se licencian de enseñanza básica

Uno de los adolescentes fue reconocido por su excelencia académica, asistencia, habilidades artísticas y por su participación, como representante, en el Consejo Escolar.

Las esforzadas jornadas de estudio rindieron sus frutos entre los jóvenes que cumplen sanción en el Centro de Internación Provisoria (CIP) y el Centro de Régimen Cerrado (CRC) de Copiapó, quienes lograron obtener sus licencias de enseñanza básica y terminar la primera etapa de su proceso escolar.

Los adolescentes Jean, Diego y Patricio recibieron de manos de la coordinadora educacional de la Escuela Anexo “Crisol”, Elena Vicencio, el documento que acredita que cumplieron todos los requisitos para ser promovidos a enseñanza media y así continuar, a partir de marzo de 2017, con su educación.

“En nombre del centro, felicito a los jóvenes por el esfuerzo realizado y las ganas de salir adelante. Fueron muy buenos alumnos, que con el paso de los meses se impregnaron cada vez más con la rutina escolar. La educación, que es la base de todo avance, es una herramienta con la que ya cuentan y la tienen que aprovechar”, aseguró Franco Castillo, jefe técnico del CRC.

“Nuestra intención es que estos jóvenes cuenten con las herramientas que les permitan enfrentar, con oportunidades, el medio libre una vez cumplida su condena, favoreciendo su proceso de reinserción social; recibir su licencia de enseñanza básica es un medio que puede hacer posible esta meta”, señaló el director regional (S) de Gendarmería, teniente coronel Leoncio Hidalgo.

Uno de los adolescentes licenciados fue reconocido por su promedio 5,9 y por su constante preocupación y dedicación. Jean también fue destacado por sus habilidades artísticas y por su representación en el Consejo Escolar, organización encargada de evaluar el proceso educativo, en el que participan los estamentos involucrados en la escuela.

Este proceso de aprendizaje busca no sólo entregar herramientas para desenvolverse en la sociedad, sino que también la posibilidad de buscar la excelencia como sustento valórico. La competitividad laboral es una realidad que deberán enfrentar estos jóvenes al momento de egresar del centro, es por esa razón que las duplas psicosociales, coordinadores, educadores y los profesionales vinculados al proceso de reinserción, privilegian la rutina escolar y motivan a los estudiantes  a continuar sus estudios y asimismo nutrirse académica y personalmente.