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¿Cuál es el objetivo del área de protección?

El Departamento de Protección y Restitución de Derechos del Sename tiene como objetivo el interés superior de los niños, niñas y adolescentes, es decir, la protección y restitución de sus derechos vulnerados, a través de la intervención y reparación que se otorgan en distintos programas de intervención.

Se trabaja, por ejemplo, en maltrato grave, abuso sexual, explotación sexual, niños/as en situación de calle, consumo habitual de drogas y trabajo infantil, entre otros.
El sistema de protección tiene diversos tipos de programas y residencias a lo largo del país para niños de 0 a menos de 18 años de edad, y funciona a través de residencias y programas ambulatorios.

Tipos de residencias de protección:

Organismos Colaboradores: Con subvención económica y supervisión del Sename, son instituciones encargadas del cuidado de niños, niñas y adolescentes que no dependen directamente del servicio, cuyo fin es otorgar un espacio transitorio de protección y reparación psicológica y social a quienes han debido ser separados de su núcleo familiar por orden de un juez de familia, al considerar que su bienestar está en riesgo.

Administración Directa de Sename (Cread): Esta oferta residencial es administrada directamente por Sename. Son programas de atención especializada de protección de derechos para niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados (menores de 18 años), que requieren de una internación provisoria por ausencia de familia o porque para su protección necesitan estar alejados de ella

Según el sujeto de atención, hay una diferencia entre los centros dada por el rango de edad: para atención de lactantes y pre–escolares (niños y niñas menores de seis años de edad), y para la atención de niños y adolescentes mayores de seis años pero menores de 18 años de edad.

 Tipos de programas ambulatorios:

De intervención reparatoria especializada: Para la reparación especializada frente a situaciones de graves vulneraciones de derechos, tales como: situación de calle, consumo abusivo de drogas, maltrato infantil grave, explotación sexual comercial infantil y otras problemáticas que atenten gravemente contra el normal desarrollo del niño, niña o adolescente. El ingreso siempre será por orden de un juez de familia.

De protección: Para la reparación frente a situaciones de vulneraciones de derechos de complejidad, cuyo maltrato no es constitutivo de delito, víctimas o testigos de violencia intrafamiliar o negligencias parentales. El ingreso es a través de solicitudes de organismos de la comunidad y por tribunales de familia, siendo el foco de trabajo la intervención con la familia o con los adultos responsables de los niños, niñas y adolescentes.

De cuidados alternativos: Los programas de Familia de Acogida (FAE) se constituyen en una alternativa familiar transitoria a fin de evitar la internación en una residencia, mientras se habilita a la familia biológica u otra para decidir el cuidado definitivo más apropiado. Esta medida es siempre determinada por un juez de familia, siendo los beneficiarios los niños/as y adolescentes que son recibidos por familias acogedoras, sean extensas (abuelos, tíos, hermanos, etc.) o externas (sin parentesco), preparadas para brindar de forma adecuada los cuidados y crianza provisionalmente. Estas prestaciones están dirigidas además a la  reparación del daño asociado a la vulneración de derechos del niño/a, restituyendo así su derecho a vivir en familia.

Modelo de Diagnóstico Ambulatorio (DAM): Tiene como objetivo evaluar a los niños, niñas y sus familias para determinar la existencia de vulneraciones de derechos y el nivel de estas vulneraciones. También se encarga de evaluar las condiciones de protección de los niños. Este requerimiento está ordenado por un juez de familia o un fiscal.